FILOSOFIA ROSACRUZ EN PREGUNTAS Y RESPUESTAS UNO

lunes, 1 de marzo de 2010

PREGUNTA Nro. 69 ¿Nos ponemos en contacto con los amigos de una vida cuando nacemos en una nueva vida terrestre?

PREGUNTA Nro. 69

¿Nos ponemos en contacto con los amigos de una vida cuando nacemos en una nueva vida
terrestre?


Respuesta: La ley del Renacimiento tiene como compañera a la ley de Causación. Es
evidente que hay muchas causas puestas en movimiento por todos nosotros que no
producen efectos en esta misma vida. Por ejemplo, un marido está enfermo y su esposa
cuida de él con gran abnegación. Eso es una deuda evidentemente, y si la enfermedad del
marido dura hasta la muerte de éste en esa vida no habrá habido ninguna oportunidad para
devolver ese favor. Pero si conocemos lo que son las leyes de la Naturaleza y cómo operan
éstas, comprenderemos que no pueden quedar sin efecto por una cosa tan insignificante
como el cesar de vivir en cierto cuerpo. Si nos rompemos un brazo no se cura al día
siguiente, aunque hayamos dormido toda la noche completamente inconscientes de ello;
pero cuando nos despertemos el brazo estará casi en la misma condición que el día anterior.
Así sucede con las obras que hayamos hecho en el cuerpo en una vida. Aunque pasemos
por la existencia que transcurre entre una muerte y el nuevo nacimiento, y estemos ahora
completamente inconscientes de nuestras vidas anteriores, sin embargo, cuando entremos
en una nueva vida, la ley de asociación, las causas generadas en una vida anterior, nos
llevarán a un nuevo alrededor ambiente en el que encontraremos a nuestros antiguos
amigos y enemigos. Y los conoceremos también, si bien quizás no podamos reconocerlos
directamente. Algunas veces, sin embargo, nos encontramos por vez primera a una persona
y nos sentimos atraídos por ella; sentimos como si la hubiéramos conocido toda nuestra
vida y que podemos confiar en ella completamente. Esto es debido a que el espíritu interno
reconoce a un antiguo amigo aunque no tenga el poder de imprimir en el cerebro que ahora
posee ese reconocimiento. O quizás podemos encontrar a una persona cuya compañía no
nos agrade, sintiendo instintivamente cierta repugnancia, aunque no tengamos razones para
ello desde el punto de vista corriente; pero el espíritu ha reconocido también en ella a un
antiguo enemigo. Así que nuestros agrados y desagrados instintivos están dictados por
nuestras experiencias anteriores, y se verá que podemos tener confianza en esos
sentimientos a la luz de experiencias posteriores.

***
Max Heindel
FILOSOFÍA ROSACRUZ EN PREGUNTAS Y RESPUESTAS TOMO PRIMERO


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